Ginkgo biloba bonsái

El ginkgo o árbol de los 40 escudos es un árbol muy apreciado en Japón por su gran longevidad (milenarios) y por su excepcional capacidad de supervivencia. Se trata de un auténtico fósil viviente, que se creía extinto hasta que fue encontrado en Japón, a finales del siglo 17.

En el epicentro de la explosión de Hiroshima, había un viejo ejemplar de ginkgo biloba, que como consecuencia de la bomba perdió todas las hojas. El asomombro de los científicos fue mayúsculo, cuando tiempo más tarde comenzó a brotar de nuevo. Se le atribuyen capacidades curativas y muchas propiedades beneficiosas para la salud.

El mayor interés ornamental de los ginkgos es su preciosa hoja, que al llegar el otoño adquiere un color amarillo muy intenso. En los ejemplares más añejos se forman unos tubérculos leñosos, que depende de su ubicación puede dar lugar a nuevas ramas, o incluso formar raíces, si está en contacto con el suelo.

Cuidados del ginkgo biloba

Los ginkgos son árboles caducos de hasta 35 metros muy resistentes, con tolerancia tanto al frío como al calor. Su crecimiento es muy lento, por lo que se necesita paciencia para poder cultivar un ginkgo desde 0. Además se adaptan a distintos tipos de suelos, desde ácidos hasta calcáreos.

Se trata además de una rareza botánica, ya que el ginkgo biloba es la única especie sobreviviente dentro de la familia de las ginkgoaceas.

bonsái ginkgo biloba
gingko biloba bonsái

Riego del ginkgo bonsái

No presenta particularidades en cuanto al riego, por lo que en cuanto comience a secarse el sustrato regaremos abundantemente. En verano, evidentemente necesitará más agua, ya que agradecen la humedad.

Poda del ginkgo

En cuanto los brotes alarguen unos 3 pares de hojas aproximadamente, cortaremos a la altura de la primera yema, dejando solamente una hoja en las ramas apicales, y dos hojas en las ramas más bajas. La razón de realizar esto, es que tiene un crecimiento apical bastante fuerte, por lo que tiene más fuerza en los brotes superiores. No se recomienda realizar grandes cortes en las ramas, ya que su capacidad de cicatrización es bastante pobre.

Trasplante del ginkgo bonsái

El transplante del ginkgo deberá realizarse con menor frecuencia que en otras especies, por que como hemos dicho anteriormente, se trata de una especie de lento crecimiento. No hay que transplantar cada dos años como se suele decir en las fichas de bonsáis, sino que hay aplicar la lógica y trasplantar cuando el árbol lo necesite, es decir cuando las raíces hayan colapsado la maceta, perjudicando la oxigenación del sustrato. Perfectamente podemos estar 5 años sin trasplantar un gingko.

La forma de hacerlo será a finales de primavera, en cuanto las yemas empiecen a hinchar. Cortaremos las raíces que deformen el nebari, para dar importancia a las raícillas más finas. Son árboles caducos, por lo que toleran relativamente bien la poda radicular.

El sustrato a emplear deberá ser poroso y drenante, como por ejemplo una mezcla compuesta por akadama y kiryu al 70-30 o akadama y pomice al 50-50. No hay que tomarse esto al pie de la letra, sino que hay que usar lo que a uno mejor le funcione, ya que esta especie de bonsái en concreto acepta un PH en el sustrato muy variado.

otoñación ginkgo biloba
gingko biloba otoñando

Abonado del ginkgo biloba

En primavera, cuando las primeras hojas comiencen a abrir, aportaremos abono orgánico de liberación lenta. Cuando el árbol esté completamente brotado, podemos complementar con abono líquido para dar un empujón extra al crecimiento vegetativo.

Orientación del ginkgo biloba

Los gingkos deben situarse a pleno sol, ya que en un emplazamiento a semi sombra va a formar hojas de mayor tamaño, lo que no es deseable desde el punto de vista de la estética del bonsái.

Soportan bien el frío, por lo que salvo heladas extremas, dejaremos todo el año el árbol en la terraza, a merced de las inclemencias meteorológicas.

Enfermedades del ginkgo

Es un árbol que resiste muy bien a las plagas, ya que sus hojas tienen propiedades insecticidas, por lo que ante un problema en el árbol no deberíamos liarnos la manta en la cabeza con productos fitosanitarios, sino que debemos buscar los posibles problemas de cultivo.

Estilos de bonsái en el ginkgo

Los gingkos bonsái se modelan a imagen y semejanza de los que crecen de forma natural, es decir con el llamado estilo llama. Este consiste en dejar crecer las ramas hacia arriba, sin alambrar ningún brote.

gingko estilo llama
gingko estilo llama

Para modelar un ginkgo desde 0, podemos hacerlo a partir de semillas, que maduran en otoño. Para conseguir una buena germinación, estratificaremos el hueso durante 3 meses y posteriormente sacaremos las semillas al exterior.

También podemos cortar esquejes a finales de invierno. Los colocaremos en una tierra suelta y drenante, y mantendremos mucho la humedad hasta que la planta de muestras de haber enraízado correctamente.

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