GUÍA DE CULTIVO

¿Te acabas de comprar un bonsái y no tienes ni idea de que hacer con él? No te preocupes, en esta guía se explicarán los 4 pilares fundamentales para tener éxito con nuestro arbolito.

Lo primero y más importante que tenemos que tener claro es que un bonsái no es más que un árbol en maceta y como tal tenemos que intentar recrear las condiciones en las que se desarrolla un árbol, pero en un espacio más reducido, la maceta.

1. ¿¿¿Mi bonsái es de interior o de exterior??? La idea de que los bonsáis son plantas de interior es una afirmación muy extendida, pero que por desgracia no es correcta. Recordemos que los bonsáis son ÁRBOLES, y como tal, necesitan la luz solar para poder hacer la fotosíntesis. Teniendo claro que el árbol tiene que estar al exterior, te invito a pinchar en el enlace para profundizar sobre que ubicación es la ópima. 

2.Riego. Se trata de una parte vital del bonsái. Los árboles aguantan bastante tiempo sin abono, sin trasplantes, incluso sin sol directo, pero con solo unos pocos días de falta de agua el resultado puede ser fatal.  Parece algo relativamente fácil, que cualquiera sabe hacer, pero lo cierto es que tiene su misterio. Cada especie tiene unas necesidades hídricas propias, que sin el conocimiento ni la experiencia que se adquiere puede llevarnos a desastres. Para más información podéis pinchar en el enlace en el que hablo sobre cómo regar un bonsái.

3.Abonado. En un bosque los árboles encuentran diluidos en el suelo las diferentes sustancias químicas que son imprescindibles para su desarrollo. Sin embargo tengamos en cuenta que los bonsáis se cultivan en recipientes muy pequeños, lo que dificulta al árbol la posibilidad de encontrar los nutrientes que necesita. A la postre cuando el tipo de sustrato que empleamos es poroso y prácticamente estéril. Para tener más información sobre este proceso os dejo el enlace sobre cómo abonar un bonsái.

4.Sutrato. La tierra en la que debe crecer el bonsái también debe tener unas características especiales. Pensemos en la función del sustrato. Éste sirve como medio que alberga los nutrientes que deben absorber las raíces. En el campo, los árboles tienen espacio para desarrollar su sistema radicular, por lo que pueden ir a buscar el alimento donde haga falta. En una maceta tenemos que facilitarles la vida, por lo que empleamos sustratos que sean porosos, con cierta retención de agua y con un PH óptimo para que tenga lugar el intercambio catiónico entre las raíces y el sustrato. De este modo facilitamos la oxigenación, la humedad adecuada y un PH correcto.

Cada cierto es necesario cambiar el sustrato de nuestro bonsái, y remodelar el sistema radicular. Para profundizar más en este tema podemos ver la siguiente guía sobre el trasplante de nuestro bonsái