Evolución de un olmo nire comercial

En mayo de 2017 compré una zelkova nire en un vivero de bonsáis de la comunidad valenciana. Era el típico arbolito comercial que se dejan crecer ramas formando una bolita

Como las ramas habían engordado demasiado y el árbol no se había trabajado, decidí que lo más fácil a largo plazo era llevar a cabo una poda radical y comenzar toda la ramificación desde cero.

De tal forma, que tras un buen rato pensando en el futuro diseño, decidí dejar el árbol tal y como se puede ver a continuación.

evolución olmo nire

La idea era bastante simple, aprovechar las ramas que salían en los exteriores de las curvas y formar un moyogi al uso. Evidentemente faltaban muchas ramas aún en el diseño del árbol, pero con la poda radical esperaba que se formaran brotes a lo largo de todo el tronco.

Durante todo ese año se dejó crecer el árbol para que vigorizara y engordara las ramas que se habían dejado en el diseño.

En septiembre del 2017 me decidí a transplatar el olmo para ver el estado de las raíces. Es importante ponerse manos a la obra cuanto antes con el nebari, ya que las ulmáceas tienen la fea manía de formar raíces demasiado gordas si no se controlan.

Lo planté en la misma maceta que venía de entrenamiento, pero con un sustrato más poroso y aireado con el objetivo de aumentar el cepellón a marchas forzadas.

Se dejó crecer prácticamente sin control durante la etapa de crecimiento, ya que quería que se recuperase cuanto antes del transplante y además había algunas heridas que cicatrizar.

zelkova nirekeyaki

A pesar de tirar con bastante fuerza en los siguientes meses, por alguna razón comenzó a secar la rama más baja, por lo que me plantee un nuevo diseño con una primera rama algo más alta.

Decidí cambiar la maceta a una de mayor tamaño para conseguir una mayor vigorización, ya que temía que la rama se hubiera secado por falta de espacio. De tal forma que sin tocar el cepellón lo traspase a la maceta de barro que vemos a continuación.

transplante nirekeyaki

Como se puede observar, durante ese año el árbol formó ramas en la parte alta del tronco y la estructura comenzó a verse más clara.

En 2018 el árbol prácticamente no se pinzó, con el objetivo de que engordara las ramas principales y para mejorar la salud del árbol. La suerte sonrió de nuestra parte y el olmo nire formó un brotecito justo donde me hacía falta.

olmo nire bonsai

Después de 1 año de pinzados y con un sistema de abono riguroso el árbol ha mejorado la ramificación de forma bastante clara, y las ramas principales comienzan a tener un calibre más que decente.

bonsai zelkova nire

Solamente han pasado 2 años y medio desde que lo compré y el cambio es bastante notorio.

Un saludo y espero que os haya gustado

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